DREAM BABY DREAM

Sobre una voz, política y libertad Como actor de la nueva camada de artistas jóvenes y protagonista de las películas “Nunca vas a estar solo” de Alex Anwandter y “Mala Junta” de Claudia Huaiquimilla, ambas aclamadas por la critica nacional e internacional , Andrew reflexiona junto a nosotros acerca de su rol como actor , sobre los matices de la política y las artes en Chile y nos cuenta sobre sus sueños e ideales.


¿Qué significa para ti ser actor?
Siempre pensé en la actuación como expresión de ideas, sentimientos, emociones e imágenes; a raíz de esa necesidad es que me interesé en el teatro cuando tenía 17 años.
Cuando entré a la escuela de teatro e internalicé la técnica, le tomé el peso a lo artístico, pero también a lo que significa la expresión como propulsora para cambiar algo o hablar sobre la contingencia o criticar una oficialidad.
Creo que el teatro y la actuación es política en sí misma, el hecho de construir un personaje y tener una voz en una cierta historia, ya te obliga a tener un enfoque o un punto de vista y tener un punto de vista para mí, es tener una postura, y eso es política.



Como artista perteneciente a esta generación ¿Cúal es el lugar que puedes ocupar para hacer de tu oficio algo más político?
Este pensamiento lo estoy madurando a medida que pasa el tiempo, pero el hecho de haber nacido en una generación donde se puede decir todo, en la que hay menos miedo a expresarse a diferencia de las generaciones anteriores, tiene muchos elementos constructivos a nivel político.
Sin embargo, pienso que debiésemos poder hablar de todos los temas, siempre y cuando tengamos la experiencia empírica y cuando estos nos crucen realmente; no simplemente hablar por hablar.
Creo que por sobre todo en el arte, para generar un objeto artístico que tenga un efecto político, es decir, que haga re-pensar el ahora y que se involucre con temáticas o que incluso pueda generar cambios, es necesario que estemos involucrados desde la experiencia con lo que habla esa obra y que no sea simplemente el discurso intelectual distanciado del artista. Creo que es necesario para nuestra generación, volver a la experiencia.

¿Hay libertad en las artes?

Si, creo que en el arte hay libertad o por lo menos estamos en búsqueda de ella. Sin embargo, en Chile es difícil ser libre porque se ha malentendido el concepto de libertad; pienso que llegamos a un punto en que ésta, se transformó sólo en libertad de elección, y eso proviene del sistema económico; hay una especie de supermercado del pensamiento y uno elige de una manera bien caprichosa y la libertad es más que eso.
Es la relación filosófica y existencial con la libertad la que es fundamental para identificar cúales son esos limites que nosotros tenemos en relación a muchos temas como la moralidad, la política, la vida amorosa, lo sexual; y es necesaria esa búsqueda de tu propia libertad, repensando o ampliando tus propios limites, para poder llegar a la conclusión de “soy libre”.
¿Tienes algún sueño? 
Si, tengo muchos sueños. Ahora soy actor y probablemente en 30 años más seguiré siéndolo, pero en el fondo espero que actuar no se convierta nunca en un trabajo súper mecánico donde se pierda la pasión.
Sé que es un desafío, porque la pasión abunda cuando uno es joven y todos la tenemos, pero cuando ya han pasado los años y la vida misma, ser una persona apasionada también tiene que ver con correr riesgos y eso significa muchas veces no hacer lo seguro o lo estable y llegar esa edad con vigor para mantener la fuerza de hacer lo que amo, es mi gran primer sueño.

¿Cómo enfrentas el concepto de creación artística?

Para mi tiene que ver con lo desconocido, con algo que en el fondo esta aún velado, escondido, que aun no ha visto la luz.
El arte es una eterna pregunta, algo que existe, pero no puede ser nombrado; muchas veces uno está meses investigando algo que no existe aún; ese es el espacio donde dispongo de mi energía creativa, mi espíritu y mi energía material.
El arte es también lo invisible. Es la interpretación de algo que uno no puede tocar, o sea, se puede tocar, por ejemplo, en una escultura, pero no puedes tocar el concepto del artista; estamos trabajando con conceptos que son invisibles y eso es súper movilizador.
Ese es mi gran motor como artista, estar en la búsqueda de algo que todavía desconozco. En cada proyecto o trabajo en el que estoy, siempre aprendo algo nuevo; finalmente, todos sabemos que lo importante es el proceso.

¿Desde que lugar piensas el amor? Pienso primero que el amor es un momento en el que hay un espacio de reconocimiento mutuo con el otro, donde se genera una profunda empatía y creo que en estos tiempos tan individualistas es difícil ser empático, por tanto súper difícil encontrar amor.
Creo que es un vinculo tan importante y tan lindo; es sublime como te permite soltar mascaras; definitivamente, tiene que ver con la confianza, pero no desde lo estereotípico, sino esa confianza necesaria para abandonar todas esas capas y defensas que se han hecho tan frecuentes para vivir en este mundo a veces un poco cruel.
Yo creo que el amor, al final, siempre nace desde uno mismo; en ese sentido, amarse a uno mismo es súper importante también, pero más que nada, tiene que ver con percibir la realidad a través de amor: hacer tu trabajo con amor, ordenar tu casa con amor, etc. Establecer tus acciones para generar espacios de cuidado y al mismo tiempo, volverse más vulnerable.